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Eterno retorno

Para N.

Pienso en Avey Singer cuando era niño, en el Woody Allen que se asusta porque el universo se está expandiendo y de manera simple le da un alto a su vida. Y es que en nada difiere que existas o no, porque nada va a cambiar si te mueres ahora o en diez años, o si nunca hubieras nacido. Como en aquel poema de Juan Ramón Jimenez.

Es increíble, pero aunque no parezca, casi todo lo que vemos en memoria, es una visión platónica que refleja la memoria viva, o semimuerta, de una memoria a secas. Las estrellas que miramos no son sino el rumor de algún sol que brilló ante otros, incluso puede que esa estrella ya no exista y solo veamos su mortecina despedida.

¿Habrá existido entonces en otro tiempo la misma historia? Esta pregunta seguro que hubiera emocionado a Platón. Pero entonces, ¿no seriamos más que una duplicación, una relectura, como le hubiera encantado a Borges?

En todo caso, si es que somos un recuerdo, o una repetición y si no vamos a ser sino repeticiones, a mí me gustaría encontrarte todas las veces que vayamos a existir bajo otros soles y bajo otras lunas. Que si nos vamos a repetir infinitamente, quisiera que te volvieras a cruzar y nos volviéramos a ver. A cometer el mismo pecado una y mil veces, en un sol o en un agujero negro, en Puebla o en una galaxia tan lejana; cuando Puebla sea también solo un recuerdo que miramos en el cielo, en forma de estrella. Y si no hacemos más que repetirnos, ojalá pudiera conocerte otra vez, aunque te volvieras a ir.


Y yo me iré…

Y yo me iré. Y se quedarán los pájaros cantando;
y se quedará mi huerto con su verde árbol,
y con su pozo blanco.

Todas las tardes el cielo será azul y plácido;
y tocarán, como esta tarde están tocando,
las campanas del campanario.

Se morirán aquellos que me amaron;
y el pueblo se hará nuevo cada año;
y en el rincon de aquel mi huerto florido y encalado,
mi espiritu errará, nostalgico.

Y yo me iré; y estaré solo, sin hogar, sin árbol
verde, sin pozo blanco,
sin cielo azul y plácido…
Y se quedarán los pájaros cantando.